Bienvenidos al Blog

Bienvenidos a mi espacio personal, dedicado con mucho cariño y dedicación, a la vida en milicia, de ayer, hoy y todos los tiempos. En este blog iré colgando mis breves relatos, de esos que se escriben en momentos de inspiración, y que salen del corazón.

En ellos no hay ni motivaciones ideológicas, ni representación alguna de críticas o quejas, sencillamente son un compendio de ficciones literarias, que dedico a los españoles de todos los tiempos, que en un momento u otro de la historia de España, estuvieron, han estado o estarán vinculados con la vida en la Milicia, que han convivido con sus virtudes, sus defectos, sus emociones, sentimientos, pero sobre todo han sentido en sus espíritus, esas palabras que escribió Calderón de la Barca, y que rezaba en una estrofa aquello de "... la milicia no es más que una religión de hombres honrados...".

La espada y la pluma han sido compañeros de viaje durante toda la historia, y siempre se han respetado cuando la lid ha sido justa. Agradezco a todos los visitantes su tiempo por dejarlo aquí, y agradezco los comentarios que obviamente me servirán para mejorar
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lunes, 18 de noviembre de 2013

EL BESO

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La noche no daba tregua en la posición.  Los disparos de fusilería se producían sin cesar.  Unos silbaban cerca, otros impactaban contra los muros de adobe, y otros sencillamente surcaban el cielo.  Algunos se podían ver, eran proyectiles trazadores y sin duda añadían una estela mortal en aquella noche fría.
Luis llevaba 6 horas en su posición, haciendo fuego sostenido sobre unos edificios desde los cuales, les estaban disparando sin cesar.  El paqueo se había vuelto tedioso y peligroso, porque parecía que cada vez aquellos tiradores, se iban aproximando más y más de forma certera.

Sin querer miraba todo el rato a su derecha, en unos puestos de tiro más allá de su posición.  Allí se encontraba Elena, una compañera, que al igual que él, llevaba todo el día respondiendo al tiroteo, y permaneciendo serena como el resto de sus compañeros ante el envite del fuego enemigo.
La miraba porque llevaban demasiados años juntos, y a los viejos y buenos compañeros, se los cuida, se los protege y se vela por ellos, al igual que ellos hacen por ti.  Luis sabía que Elena estaba bien, que era mujer de armas tomar, y que no era de las que se arrugaba ante nada.  Tan fuerte como todos, y tan sensible como los demás.  No había truco, sencillamente era el oficio, era el momento que les había tocado vivir, y para ellos aquello era su vida.

Hacía 7 horas aproximadamente, un convoy logístico con combustible, agua y repuestos mecánicos, había sufrido un percance a la entrada de una población.  Una zanja en la carretera había provocado un accidente al vehículo escolta, un BMR.  Y el convoy compuesto por 3 camiones, dos cisternas y tres todoterrenos, más 3 BMR de escolta, se habían tenido que detener.