Bienvenidos al Blog

Bienvenidos a mi espacio personal, dedicado con mucho cariño y dedicación, a la vida en milicia, de ayer, hoy y todos los tiempos. En este blog iré colgando mis breves relatos, de esos que se escriben en momentos de inspiración, y que salen del corazón.

En ellos no hay ni motivaciones ideológicas, ni representación alguna de críticas o quejas, sencillamente son un compendio de ficciones literarias, que dedico a los españoles de todos los tiempos, que en un momento u otro de la historia de España, estuvieron, han estado o estarán vinculados con la vida en la Milicia, que han convivido con sus virtudes, sus defectos, sus emociones, sentimientos, pero sobre todo han sentido en sus espíritus, esas palabras que escribió Calderón de la Barca, y que rezaba en una estrofa aquello de "... la milicia no es más que una religión de hombres honrados...".

La espada y la pluma han sido compañeros de viaje durante toda la historia, y siempre se han respetado cuando la lid ha sido justa. Agradezco a todos los visitantes su tiempo por dejarlo aquí, y agradezco los comentarios que obviamente me servirán para mejorar
.

Todos los textos de este blog se encuentran bajo licencia legal de todos los derechos reservados al Autor, y por lo tanto, cualquier copia o difusión sin autorización ni conocimiento del autor, serán puestos en conocimiento de los servicios jurídicos. Este blog queda protegido por los derechos de autor y Propiedad Intelectual Registrada.

viernes, 11 de abril de 2014

HERMANOS DE SANGRE

 https://resources.safecreative.org/work/1303314857346/label/logo-150
Propiedad Intelectual Registrada



David miró a su alrededor, no veía nada, una densa nube de polvo inundaba su entorno cercano.  Notaba calor en el pecho, en la cara.  Algo húmedo se escurría por su rostro.  No oía nada, y era extraño porque él era consciente de que había ruido, había movimiento a su alrededor.  Pero nada, no escuchaba ningún sonido, no percibía más que leves vibraciones que provenían del suelo, de ese palmo de tierra en el que se encontraba tumbado y dolorido.

Se quiso incorporar, levantarse y notó como le dolía el pecho y la espalda, y por más esfuerzos que realizaba, no lograba ni siquiera levantarse.  El pesado equipo lo mantenía pegado al suelo.  Miraba y no veía más que polvo.  De pronto una vaina, dos vainas, tres vainas surcaron delante de él, y fueron a parar a escasos centímetros de su cara.

Miraba, y no veía nada, le costaba respirar, no lograba pensar, no lograba enlazar un pensamiento cuerdo, reaccionaba por instinto, respirar y abrir los ojos, no podía hacer otra cosa.  De nuevo tres vainas surcaron el aire, y esta vez se depositaron encima de él, notó el calor, quemaban…y sin saber cómo, fue capaz de accionar su brazo y su mano y librarse de ese calor que ya quemaba.

Y de pronto sintió como el caos se apoderaba de su cuerpo y sus sensaciones, fue rápido, primero un dolor agudo en el pecho.  Después el ruido, ruido de explosiones, de disparos, gritos, lamentos, ruido mortal…

domingo, 22 de diciembre de 2013

EN ESE RINCÓN OSCURO Y OLVIDADO


https://resources.safecreative.org/work/1303314857346/label/logo-150
Propiedad Intelectual Registrada

Hoy voy a subir una pequeña y humilde reflexión.  Se trata de una vibración más allá de lo espiritual que me exigió salir del fondo del alma.   A veces la densa niebla de los tiempos, de las batallas, de la propia vida oculta y tapa sentimientos y promesas que no deberían perecer, y salvo que uno se pare a escuchar los latidos y pulsos del alma, ese manto oscuro con el que se cubren las cosas que pasan, puede hacer que se desvanezcan .

Las promesas son esos sentimientos que hay que cumplir, en ellas cabalga el honor, la palabra, la fé.  En mi caso no suelo ser de las personas que lo hagan a menudo, porque para ello hay que estar seguro de ser capaz de cumplir aquello que se promete, hay que saber que se puede y no se puede cumplir, y obviamente hay que estar dispuesto al sacrificio que conlleve. 

Pero hace ya tiempo emití unos votos sinceros y leales, y al final, tras esa niebla, tras ese pasar de los años, el eco de mi promesa retumbó en mis cimientos, y por ello, aquí me encuentro para renovar mi palabra, sin condiciones, ni contra-prestaciones, sencillamente por el hecho de renovar esos votos que un día pronuncié y prometí a una persona importante, que sin querer tal vez, me rescató de un abismo, me descubrió la libertad, y jamás me abandonó, a pesar de la niebla, las batallas, los años en otras orillas del olvido, y todos los errores que arrastramos los seres imperfectos.  

Ciertas almas siempre estaremos en eterno conflicto, porque aunque la paz es nuestro fin, no es nuestra recompensa.  Nuestras recompensa es poder seguir sirviendo a aquellos por los que nos hemos entregado, por los que nos hemos consagrado, sea una Patria, sea una familia, sean unos amigos, o sean esas otras almas que en algún momento de la vida, han sido luz cuando todo era oscuridad y tinieblas.

Así pues, este viejo soldado, sigue firme, y al igual que Leónidas dijo aquello de "Extranjero: ve y dile a los espartanos que aquí, por ley espartana yacemos", yo digo....

EN ESE RINCÓN OSCURO Y OLVIDADO

El tiempo pasa y el Universo nos enseña los caminos de la vida. A unos los vuelve serenos, los arrastra a la madurez, y los encamina hacia la calma del día a día. En cambio hay siempre almas a las que es imposible serenar, porque son almas en lucha continuada. Almas que no pueden cesar de caer y levantarse, porque ese es su destino.

Caeré 1000 veces, y me levantaré 1001. Me podrán abatir todos los males de la tierra, pero en cuanto el último instante de dolor se suceda, me estaré levantando. A veces la oscuridad nos anegará una década, pero cuando más segura se sienta, en ese instante el filo de la espada rasgará el cielo y abriré un punto de luz.

Pasarán 1000 años, podré estar a 10000 kilómetros, pasarán 100000 personas por mi vida, pero en ese rincón olvidado donde mirarás cuando algo te aflija, en ese rincón oscuro, perdido, si miras bien, habrá un destello, habrá una luz, y el viejo soldado, el eterno soldado ahí estará con una rodilla al suelo, esperando a que le reclames.

Y me pondré en pie una vez más, y mi brazo y mi espada serán tu vanguardia, y mi pecho tu retaguardia. Y ay de aquel que te haga daño a ti o a los tuyos, porque entonces aprenderá que sucede cuando la venganza sale de la oscuridad y se pone en pie. ..

Mientras tanto, guárdame y compréndeme, jamás podré ser un alma tranquila, porque mi mano pertenece a una espada, y la espada es el reflejo de mi alma. Y recuerda, en ese rincón oscuro y olvidado habita un corazón espartano.


https://resources.safecreative.org/work/1303314857346/label/logo-150
Propiedad Intelectual Registrada

lunes, 18 de noviembre de 2013

EL BESO

https://resources.safecreative.org/work/1303314857346/label/logo-150 


La noche no daba tregua en la posición.  Los disparos de fusilería se producían sin cesar.  Unos silbaban cerca, otros impactaban contra los muros de adobe, y otros sencillamente surcaban el cielo.  Algunos se podían ver, eran proyectiles trazadores y sin duda añadían una estela mortal en aquella noche fría.
Luis llevaba 6 horas en su posición, haciendo fuego sostenido sobre unos edificios desde los cuales, les estaban disparando sin cesar.  El paqueo se había vuelto tedioso y peligroso, porque parecía que cada vez aquellos tiradores, se iban aproximando más y más de forma certera.

Sin querer miraba todo el rato a su derecha, en unos puestos de tiro más allá de su posición.  Allí se encontraba Elena, una compañera, que al igual que él, llevaba todo el día respondiendo al tiroteo, y permaneciendo serena como el resto de sus compañeros ante el envite del fuego enemigo.
La miraba porque llevaban demasiados años juntos, y a los viejos y buenos compañeros, se los cuida, se los protege y se vela por ellos, al igual que ellos hacen por ti.  Luis sabía que Elena estaba bien, que era mujer de armas tomar, y que no era de las que se arrugaba ante nada.  Tan fuerte como todos, y tan sensible como los demás.  No había truco, sencillamente era el oficio, era el momento que les había tocado vivir, y para ellos aquello era su vida.

Hacía 7 horas aproximadamente, un convoy logístico con combustible, agua y repuestos mecánicos, había sufrido un percance a la entrada de una población.  Una zanja en la carretera había provocado un accidente al vehículo escolta, un BMR.  Y el convoy compuesto por 3 camiones, dos cisternas y tres todoterrenos, más 3 BMR de escolta, se habían tenido que detener.

martes, 30 de julio de 2013

EL CAZADOR



Sonó un “zasss” seco, y el dragón francés cayó del caballo fulminado.  Toda la columna se paró con dificultad, sabían lo que iba a suceder.  Segundos después sonó un atronador ruido que provenía de un mosquetón, y que retumbó por todo el valle de Bielsa.
Eusebio acababa de marcar en la culata de su mosquetón la baja doscientos.  Y sentía en su fuero interno la necesidad de llegar a mil.  Había sobrevivido a la carnicería de Zaragoza.  Fue uno de los pocos defensores que una vez rendida la ciudad, y hechos prisioneros sus habitantes, pudo escaparse nadando a contracorriente por las aguas del río Gállego.  Supo enseguida que su lucha no había acabado.
A cada brazada recordaba a la familia caída, a los amigos muertos, y sobre todo al ultraje e infamia a la que había sido sometida la ciudad más honrosa de España. Había sobrevivido a los dos sitios, había luchado primero en los muros de Santa Engracia, después en la Puerta del Carmen, y finalmente había luchado casa a casa en las Tenerías.  Había visto como la crueldad del ejército francés se ensañaba con la población civil y con los heroicos defensores de Zaragoza, y se había jurado vengar la afrenta mientras hubiera un soldado francés es suelo español.

lunes, 29 de julio de 2013

EL RUIDO


 https://resources.safecreative.org/work/1303314857346/label/logo-150
Un rojo y gélido amanecer había despertado ese 6 de febrero de 1938 en los páramos de Teruel.  El Teniente Alcázar formaba parte de la 1ª División de Caballería al mando del General Monasterio.  Su Unidad era el Regimiento Castillejos Nº 9, y él pertenecía al segundo Escuadrón del Regimiento.
Esa noche previa al día 6 el Teniente Alcázar no había podido conciliar el sueño, demasiada responsabilidad, el Capitán Jefe del 2º Escuadrón, había caído enfermo por neumonía, y el Coronel le había dado la responsabilidad como oficial más antiguo, de ser el Jefe del Escuadrón en la batalla que se avecinaba.